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miércoles, 23 de enero de 2013

Bahía Adoptiva

Luz apacible de mi edad madura.
Querida y siempre cambiante bahía.
Descanso mi apagada rebeldía
en tus curvas de líquida dulzura.

Reflejo en que la montaña perdura.
Resguardas de soledad mi alegría,
esta luna nueva en la palma vacía
que el firmamento acoge en tu envoltura.

Cielo invertido. Nubes remando.
La ciudad te estrena en cada marea.
Madre adoptiva, tu sueño apurando

uno tras otro zarpar sin pena.
Y despertar en el memento cuando
seamos todos arena en tu arena.

Miguel Sacristán Montesinos.
Santander, Enero de 2013.

miércoles, 16 de enero de 2013

Busqueda del puente invisible


Afanosa Tarea
superponer un horizonte al horizonte

Dibujar sobre el vacio
renglones de verdad
Perseverar en un trazo
                       cierto
Sentir su peso
coser el aire
                entre dos opuestos

Sopesar el espacio encerrado
de entre la Nada
Como un Campo de juego
Detestable ambito

Misterioso taller artesano
en el que Crear
como acto de fe.
Construir,
                     rutinario Portento

Salon De estudio
en el que cada Pensamiento
es curvado con esfuerzo

Esbelto gesto de tinta
Edificio de arena
Divisor sin resto

Arco progresivamente menguante
Sector de luna
              esculpido en el tiempo

Lenta catarata horizontal
Eco robado al viento

Rayo de Piedra Camuflado
Barco encallado
               en pleno vuelo
Rasgar de una guitarra en el silencio

Artificio por el que la materia se vence a si misma
Dulce maestria del hombre
sobre la naturaleza

Oficio deTender cauces para
la tierra. Venas para la marea.
Honesta tarea
de izar velas
               transparentes

Persecucion ardua
                  del puente

Valentia de Hacer el camino
al andar sobre el agua



domingo, 3 de junio de 2012

El año de la liebre, Arto Paasilinna

El año de la liebre es una gran novela es una sus 180 páginas y dentro de su simplicidad y comicidad de fábula. Cuenta la historia de Vatanen, un periodista sensacionalista harto de su trabajo, a lo largo de todo un año en el que su vida cambia por completo, desde el momento que tras atropellar una liebre en la carretera la adopta y se decide a dejar atrás su existencia convencional, su mujer y su trabajo en la ciudad. Desde ese instante y sin ninguna prisa sigue su camino por Laponia, despertando simpatía en cada pueblo y corriendo increíbles y divertidas aventuras, que le hacen enfrentarse a lo más terrible de la naturaleza, de la burocracia de la sociedad actual y de la estupidez humana. Con un tono ligero e irónico, y desde la salvaje candidez del personaje, pone sobre la mesa temas muy serios, completando una atractiva invitación a volver a la naturaleza y a la simplicidad.
Arto Paasilinna es un autor finlandés, con un humor original y desconcertante, de mucho éxito en su país. El libro está escrito en 1974, pero como todos los buenos libros no tiene fecha de caducidad. Espero leer y escribir sobre otros títulos del mismo autor: "Delicioso suicidio en grupo" entre otros, que ya estoy deseando leer.
Desde luego el año de la liebre es un libro recomendable, y demuestra, como reza la última línea, que a pesar de nuestro estado domesticado actual, con Vatanen - con el hombre, me permito añadir- no se juega.



domingo, 19 de febrero de 2012

Capilla y Vallejo, arquitectos













El viernes (17-02-12) tuvimos la suerte de asistir en Santander a una charla-recorrido por la trayectoria de los Arquitectos Virgilio Vallejo (Pucho para los amigos) y Conrado Capilla. El propio lugar del encuentro fue muy representativo ya que el Espacio Ricardo Lorenzo, sede cutural del Colegio de Arquitectos de Cantabria es obra de estos arquitectos.

Capilla y Vallejo tienen su esudio y enseñan en Pamplona pero tienen una unión fuerte con Santander y númerosos proyectos y propuestas lo demuestran a través de los años (Escenario Santander, Centro cultural Río de la Pila, Centro de interpretación Picos de Europa, viviendas unifamiliares y colectivas, etc).

Fue un ameno y apabullante recorrido por el ingente trabajo de estos creadores inquietos, perseverantes e incansables. Como ellos mismos dijeron, la arquitetura es una carrera de fondo, y como en todo en la vida "el que resiste, gana". De su concepción del oficio de arquitecto me llamó la atención su definirse "no como artistas de la arquitectura, sino como artistas de la construcción", asumiendo así el valor de la tradición constructiva, del hecho construido como resultado de una técnica, unos materiales y de unos procedimientos y con un objetivo funcional y económico, inseparable de la expresión artística y personal de su desarrollo formal.

Pudimos disfrutar ejemplos maravillosos de arquitectura como su personales casa unifamiliares, desarrollos lógicos de un proyecto (como el centro en las Bardenas reales o las oficinas en una fábrica de congelados), aventuras arquitectónicas (como el pabellón español en la Exposición Internacional en Tailandia), diseño de objetos (desde una silla de oficina a un lavabo) viviendas sociales ordenadas creando ciudad, actuaciones en el paisaje (rehabilitación de un vertedero o reordenación del río Guadalmedina en Malaga) y numerosas propuestas novedosas pero que forman parte de un discurso único que evoluciona ordenándose desde lo privado hacia lo público, con total lógica y rigor, pero siempre dando lugar a edificios y espacios llenos de belleza.

sábado, 18 de febrero de 2012

1Q84 (Libro 3) Haruki Murakami


El libro 3 de la novela 1Q84 cierra esta trilogía de Murakami que funciona como un sólo libro, pero que evoluciona según van pasando las páginas. Al inicio del libro 1 parece que estamos leyendo un thriller de intriga, con mujeres maltratadas, asesinatos, libros reescritos por un negro y misteriosas sectas; el libro evoluciona volviendose cada vez más personal y fantástico con la apárición de Fukaeri, la "Crisalida del aire" y la Little people. Cuando llegamos al tercer libro hemos interiorizado todos los elementos fantáticos de este mundo 1Q84 y la novela se vuelve más intimista y gira en torno al deseado reencuentro entre Tengo y Aomame, siempre unidos a pesar de encontrarse aislados cada uno en su situación, mientras siguen buscándose de forma casi estática. Un cosa pequeñita en el vientre de Aomame cambia todo y condiciona el desarrollo de la historia, para Aomame, y para la secta Vanguardia. Ante esta tensa situación casi estática dos elementos acechan a Aomame, el detective Ushikawa y el cobrador de la NHK. Pero lejos de ser dos personajes odiosos, nos sentimos cercanos a estos dos elementos oscuros. El deforme Ushikawa con su perseverancia y aguda inteligencia va estrechando el cerco en torno a Aomame a través de Tengo, y nos va ayudando a entenderlos y a entenderle. El misterioso cobrador de la NHK es el ajuste de cuentas con el pasado de Tengo, el último mensaje de su padre enfermo, su reconciliación.
El final del libro es una puerta de esperanza y un nuevo inicio para la historia, que una vez más lo acerca más a "Alicia en el país de las maravillas" que al 1984 de Orwell.
En cualquier caso una fantástica lectura y un inquietante mundo con reflexiones fundamentales sobre la vida, la paternidad, el destino, el amor y el equilibrio del bien y del mal en el mundo.

domingo, 15 de enero de 2012

Antonio López en Bilbao











La exposición que hasta final de Enero ha recalado en el Museo de Bellas Artes de Bilbao es una oportunidad inmejorable para acercarse a la obra de Antonio López García, el que para muchos es el pintor español vivo más importante.

Para mí ha sido un buen intento de intentar aprender y comprender las motivaciones detrás de sus obras. Esto es importante ya que otros artistas pueden pintar llevados por un impulso instantáneo, por un destello, un descubrimiento o un simple capricho del momento, pero cuando pintas un cuadro a lo largo de años, a veces decadas, de forma paciente, meditada, incluso obsesiva, las motivaciones tienen que ser otras.

No creo tampoco que Antonio López sea un hiperrealista, y que su único objetivo sea la representación totalmente fiel de la realidad, la copia. Creo que hay algo más trascendente en su obra y en su búsqueda, desde muy humilde punto de vista de profano, y admirador.

Antonio López pinta desde la observación de la realidad, en exteriores o interiores, pero no pinta de una fotografía, de una proyección (lo que nos puede parecer acostumbrados a la inmediatez como valor del mundo actual una obstinación estúpida). Pero parece ser que en esta observación directa, en presente, está la busqueda de una revelación, de una epifanía. Y los cuadros son una forma de desvelar esta revelación, de perseguir estos momentos de belleza que trascienden la realidad. El detonante puede ser cualquier cosa, la luz dentro de una nevera, el reflejo en un baño sucio, o el escenario de la ciudad a una hora determinada. Siempre en un intento de mejora, un impulso de perfección.

También la impresión es que Antonio López es un pintor clásico en la medida que es todavía un amante de la pintura y del arte, de su historia, del oficio, del acto artesano de pintar, esculpir, del trabajo de artista de una forma sublimada pero constante, sencilla, honrada.

Aprendo que nace en Tomelloso en 1936, es el hermano mayor, y debe su vocación de pintor a su tío también pintor con el mismo nombre. Sus primeras obras pintan a la familia y la familia es una constante luego en su obra. Impresionan sus dibujos a lápiz que captan cada detalle de su estudio, un tanto sordido y cochambroso. La perfección de las texturas del cristal, la cerámica, las baldosas... sólo con el lápiz. Resultan graciosas las anecdotas que rodean al tiempo pausado en que desarrolla sus cuadros, como a través de los años los alimentos de una cena familiar acumulan polvo sobre una mesa mientras los pinta de forma intermitente hasta que los huevos podridos casi son sólo aire. O las visitas de la modelo para pintar el desnudo en la bañera, durante días enteros dentro del agua (a lo mejor exagero). También impresiona como pinta usando la retícula, no sólo a la forma tradicional sino hasta el extremo de pintar pequeñas cruces blancas llevando a la realidad la retícula sobre un grupo de membrillos. Me gustan mucho los pimeros cuadros, terrosos, con una textura de pintura matérica, y detalles mágicos, platos que levitan en el espacio. También "La cama" me parece impresionante como combinación de bajorrelieve y pintura, de tratamiento clásico y a la vez intemporal.

Y por supuesto los paisajes de Madrid y de la Gran Vía, la ciudad, la luz y el cielo como protagonistas. Fruto de trabajo paciente a lo largo de años, en la misma estación, el mismo día, la misma hora, la misma luz. Este trabajo a lo largo de mucho tiempo, pero capturando un instante preciso, como atestigua la sombra detenida, la hora en el reloj digital (las 21:40 en el Paisaje desde Torres blancas), las obras en un momento concreto de ejecución. Como el total de los cuadros cuenta una historia, una jornada completa, el 1 de Agosto, en la ciudad. El día en que la luz cambia y la ciudad cambia, en cada instante.

Este último año hemos visto a Antonio López pintando en la Puerta del Sol, en mitad de la plaza un exterior, necesariamente del natural, expuesto a las miradas, con su atuendo humilde, y muestra la verdad de un artista tan ajena al valor del arte desde un punto de vista económico, al dinero, a las cotizaciones, a la fama, a lo efímero, que es una verdadera lección de arte, y de vida en la que hay muchísimo que aprender.


















































jueves, 8 de diciembre de 2011

1Q84 (Libros 1 y 2), Haruki Murakami



1q84 es un mundo que se desgaja de 1984, y que sin que apenas nadie lo note, forma una realidad diferente. Sólo Aomame parece darse cuenta, y teme compartirlo con nadie. Dos lunas en el cielo, como una señal inequivoca de que algo ha cambiado, y que sin embargo nadie parece ver.
Por su lado el prudente Tengo se embarca en una situación que escapa a su control atraido por la necesidad de reescribir "La crisalida del aire", la extraña historia escrita por la adolescente Fukaeri para desvelar al mundo lo que ocurre tras los muros de Vanguardia. 1q84, la novela de Haruki Murakami, refleja un mundo paralelo al nuestro diferente del opresivo 1984 de Orwell con su Gran Hermano vigilante, sin duda mucho más fantástico y próximo al país de las maravillas de Alicia, pero aún así lleno de peligros, y de oscuros poderes que también intentan reescribir la historia y controlar así el destino de los hombres.
La íntima y apacible soledad de los personajes de Murakami se ve turbada por la cruda realidad de una sociedad imperfecta que oculta mujeres maltratadas, grupos revolucionarios, sectas religiosas, desviaciones sexuales, corrupción y abusos, y unos higiénicos asesinatos que intentan enderezar el camino extraviado de un mundo absurdo.
En este mundo desembarca un elemento que desequilibra todo, la Little People, y desencadena una lucha entre el bien y el mal que protagonizan unos personajes solitarios, y casi marginales.
Es sin duda un libro inclasificable, con un sofisticado surrealismo que hace que desde situaciones y personajes "reales" vayamos cayendo poco a poco y de forma natural en una nueva subjetvidad, que con sutiles alteraciones da lugar a un universo fantástico. Este viaje quizás sea necesario, como la visita a la ciudad de los gatos, para recuperar hechos del pasado, superar obsesiones y caer en la cuenta de aquello a lo que estabamos destinados, y que nos define.

Es dificil decir ahora si el libro consigue lo que busca, llevarnos de este otro lado, o si en 1q84 se producirá el reencuentro esperado entre los predestinados Tengo y Aomame, ya que aún falta un final a la historia. En cualquier caso mantiene el interés a través de cada página, y no puedo esperar para empezar el Libro 3. Ya os diré si en mi opinión merece la pena el viaje.
Hasta ahora he leído otras novelas de Murakami (Tokio Blues, o Sputnik mon amour), que he disfrutado mucho por la fragilidad y cercanía de sus personajes, dulcemente atormentados, pero esta novela me ha sorprendido por la componente fantástica totalmente novedosa para mí, aún más unida a la atmosfera intimista y musical habitual de sus relatos. Aunque por lo que parece esta cualidad surrealista, así como los paralelismos con otros mundos de Alicia están presentes en muchas otras de sus obras. En cualquier caso una lectura totalmente recomendable.