Etiquetas

Arquitectura (3) Arte (3) Imagenes (2) Libros (6) Opinión (1) Poemas (9) Puentes (3) Relatos (2)

viernes, 16 de enero de 2015

La risa de Paula

Un diente, dos dientes, tres dientes... ¡Hasta siete!
Paula sonríe y despega un cohete.

Su risa me hace cosquillas
más dentro de las costillas.

Tiene esa mirada que me enajena,
cuando abre la boca pidiendo verbena.

Ella en mi regazo es el jinete,
yo en su mano soy sólo un juguete.

¡Cuidado! Que ya agita el sonajero,
y comienza a vibrar el mundo entero.

Yo no conozco un bebé igual,
es la sonrisa de su Mamá.

Es tan perfecto nuestro viñedo,
que confieso que a veces he tenido miedo.

El solo recuerdo de aquellos días,
me hace romper a llorar de alegría.

Su risa, mi risa, tu risa,
parecen hacerle crecer más deprisa.

Nada me hace tan feliz, la verdad,
como el haber sido, Paula, tu Papá.

sábado, 25 de mayo de 2013

DIALOGOS PARA UNA ÚLTIMA PELICULA MUDA

En silente melodía al piano
deshago diálogos por escribir.
Vano lenguaje inmóvil de unas manos
a las que no resta nada que decir.

Recuerda una juventud, que has perdido.
Aunque aún puedas leerla en tus labios.
¿Cómo despertar su leve sonido?
¿Cómo pronunciar sin su abecedario?

Voz sin habla de la verdad desnuda
que en la memoria arde en cruel oscuridad.
Ensayos de una película muda

sin siquiera un primer verso a pronunciar.
A pesar de atrezzos, no queda duda.
Soy sólo un actor, con tanto que callar.

sábado, 27 de abril de 2013

¿QUIÉN ES JOHN GALT?

¿Y quién lo sabe? ¿Y quién puede saberlo? ¿Y quién soy yo, para preguntarlo?
En 1957 la escritora Ayn Rand publicó su novela “La Rebelión de Atlas” en la que describe la ficción de un mundo en crisis y en progresiva autodestrucción por la falta de valores, o más bien por la rendición a unos anti-valores destructores. Hoy, más de medio siglo después, es pavoroso reconocer en las líneas de esta novela las noticias y signos de la realidad que nos rodea. He recorrido las páginas de este fantástico libro diciéndome una y otra vez con cierto terror: -Esto está sucediendo ahora, esto es lo que se nos dice hoy en día.-
En la sociedad que describe el libro se ha perdido la medida del valor individual del hombre basada en el esfuerzo, en el mérito, el trabajo, y la mente; Y se ha substituido por la negación de este valor individual, en favor de la colectividad por medio del altruismo y la misericordia.
En  esta sociedad un gobierno burocratizado y populista se afana en repartir progresivamente las riquezas a espaldas de las mentes que las producen. Dicta regulaciones, impone restricciones, grava con impuestos e improvisa medidas para favorecer a los menos dotados y  más necesitados; Mientras tacha de egoístas a los industriales, a los pensadores, a los técnicos y a los creadores. Este gobierno obtiene el apoyo de la sociedad porque siempre es atractivo ir contra los más ricos y  repartir su riqueza inagotable.  ¿Acaso no es algo totalmente humanista el dar a cada uno según su necesidad?, ¿el actuar siempre en nombre de la solidaridad?.
Sin embargo avanzar por este camino supone atacar las propias fuentes de la producción, la riqueza y el progreso, desalentar el impulso de la creación y por tanto destruir las bases del bienestar humano. Cuando se sustituye la libertad y la independencia, por la intervención y la unidad; La justicia, por la misericordia; La razón, por la creencia; La lógica, por la subjetividad; La verdad, por el relativismo; El merito, por la necesidad; Y la auto-estima, por la auto-negación; Cuando no existen bases firmes para el crecimiento del hombre y la vida, lo que avanza es la pobreza y la destrucción.
Cuando el valor no está en el individuo sino en la masa; Se ahoga el impulso creador y el ego. Cuando se antepone la necesidad al mérito y se remunera según esta necesidad y no la productividad o la valía; Entonces no hay razón para el esfuerzo y se genera mediocridad. Cuando todo resulta relativo; El pensamiento pierde sentido y se condena. Cuando es necesario justificar una continua contradicción; Se acaba por renunciar a la verdad y a la lógica.
Llegados a esta situación, la economía se desintegra y se genera una sociedad decadente  formada por hombres temerosos, a merced de la solidaridad y la misericordia del Estado, mantenidos del Sistema, que renuncian a su esfuerzo, su mente y su independencia. El Gobierno de esta ficción enfrentado a ese deterioro escoge una huida hacia adelante, una cruzada contra la mente y la verdad, en beneficio de un “pueblo” y una “opinión pública” cada vez más uniforme, pero cada vez más pobre y menos informada, a los que se mantiene sólo a cambio de que no piensen por sí mismos, de que no se cuestionen nada.
Sólo se sostiene este sistema por el autosacrificio de los más válidos, por la culpabilidad de los industriales, pensadores, técnicos y creadores, que continúan su trabajo a pesar de todo, a pesar de las injusticias, las críticas y  las injurias. Convencidos también de que cuanto pueden hacer es aceptar unas reglas del juego injustas a su pesar, pero seguir con su labor. Incapaces de darse cuenta de la profunda maldad y la mentira de esos gobernantes que enarbolan la bandera del bien común para perpetuarse en el poder, mientras llenan sus alforjas y favorecen a sus amigos, de forma irracional e irresponsable, mientras que intentan engañarse a sí mismos de la bondad de sus actos.
Pero qué sucede si un día estos hombres justos, estos Atlas que sostienen el mundo, abandonan su puesto y se encogen de hombros. Si los industriales, empresarios, autónomos, inventores, científicos, técnicos y creadores entran en huelga. ¿Qué sucedería entonces? ¿Y quién es John Galt?
Es fácil ver similitudes entre esta sociedad ficticia y países reales en distintos momentos de su historia, ya sea en Cuba, Corea del Norte o  Venezuela, tristemente tiene lugar el mismo proceso destructor con idéntico y desastroso resultado. Incluso parece que en algunos casos la realidad supere a la ficción.
Sin embargo no es necesario irse tan lejos, ya que encontramos signos de este deterioro moral a nuestro alrededor, en nuestra sociedad. Por otro lado no es pertinente  ni siquiera justo el culpar de estos males a nuestros gobernantes, fiel reflejo de nosotros mismos. Sólo basta pensar y juzgar cada uno de nosotros: Si hemos renunciado a nuestro esfuerzo, para vivir de lo que otros generan. Si de verdad nuestros ingresos son justos y se corresponden a nuestros méritos. Si hacemos honor a nuestras capacidades y desarrollamos al máximo nuestros talentos. Si nuestro afán se dirige a crear y a coger lo que es nuestro por derecho; O a hacernos con lo que no hemos ganado, a defraudar y acumular con engaños. Si aceptamos la misericordia sin necesidad o sin buscar alternativa más digna. Si sacrificamos nuestros valores para subordinarnos al fácil sustento que se nos presta cambio de la docilidad y la transigencia. Si obedecemos a nuestra voluntad o a la voluntad de otros. Si obedecemos a nuestra voluntad racional o a nuestros caprichos. Si somos de los que más tienen pero no como justo fruto de nuestro esfuerzo sino porque nos hemos aprovechado de nuestra posición. O si a pesar de haber ganado nuestro bienestar con nuestro trabajo hemos permitido que otros vivan de nosotros, dañando y eliminando finalmente su integridad y sembrando la semilla de una sociedad injusta.
No digo que debamos abandonar cualquier solidaridad, desmantelar el estado del bienestar, abogar por un capitalismo liberal a ultranza o volcarnos en estudiar como única verdad las tesis de la filosofía objetivista de Ayn Rand. No habríamos entendido nada. Sólo pienso que debemos como mínimo ser honestos con nosotros mismos, pensar y juzgar por nosotros y sacar en estos tiempos difíciles lo mejor que hay en cada uno y ponerlo a funcionar. Con nuestro propio pensamiento, nuestro esfuerzo, y nuestro trabajo; Y con una sociedad basada en el Mérito, la Justicia y la Libertad, no hay duda de que saldremos adelante. Se lo debemos a todos los John Galt, Dagny Taggart, Hank Rearden, Francisco D’Anconia y Howard Roark del mundo. Y lo que es más importante, nos lo debemos a nosotros mismos, de forma pura, honesta y verdaderamente egoísta. 

domingo, 24 de marzo de 2013

ARQUEOLOGIA SENTIMENTAL

Imaginar observar ansiar soñar
Preparar pretender ir reconocer
Esperar padecer descubrir caer
Palpitar sorprender volver y anhelar

Jugar desear fingir desesperar
Adorar apetecer amar prender
Abrazar tener besar estremecer
Atraer acariciar ceñir y gozar

Respetar proteger querer convivir
Dar supeditar estimar poseer
Acatar renunciar desgarrar herir

Enmendar perdonar olvidar ceder
Huir perder mentir odiar morir
Dejar recordar sufrir y renacer

viernes, 22 de marzo de 2013

DEJADME SER PESIMISTA

Amado sea el niño que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora
Cesar Vallejo

Por favor Dejadme ser pesimista
si creo lejos la recuperación.
Vana la lucha, ya inútil la deserción.
Si  hasta donde me alcanza la vista

alargo un desanimo inquebrantable
que incinera todas nuestras empresas.
Sueños alimentados por promesas
de un brillo que creímos inmutable

Dejarme ser pesimista si veo
que el dolor nos arroja en las plazas.
Silencio hueco de un creer ateo.

Si de repente paro aquí, me abrazas,
y cambia mi opinión así imprevista.
Por favor Dejarme ser optimista

miércoles, 23 de enero de 2013

Bahía Adoptiva

Luz apacible de mi edad madura.
Querida y siempre cambiante bahía.
Descanso mi apagada rebeldía
en tus curvas de líquida dulzura.

Reflejo en que la montaña perdura.
Resguardas de soledad mi alegría,
esta luna nueva en la palma vacía
que el firmamento acoge en tu envoltura.

Cielo invertido. Nubes remando.
La ciudad te estrena en cada marea.
Madre adoptiva, tu sueño apurando

uno tras otro zarpar sin pena.
Y despertar en el memento cuando
seamos todos arena en tu arena.

Miguel Sacristán Montesinos.
Santander, Enero de 2013.

miércoles, 16 de enero de 2013

Busqueda del puente invisible


Afanosa Tarea
superponer un horizonte al horizonte

Dibujar sobre el vacio
renglones de verdad
Perseverar en un trazo
                       cierto
Sentir su peso
coser el aire
                entre dos opuestos

Sopesar el espacio encerrado
de entre la Nada
Como un Campo de juego
Detestable ambito

Misterioso taller artesano
en el que Crear
como acto de fe.
Construir,
                     rutinario Portento

Salon De estudio
en el que cada Pensamiento
es curvado con esfuerzo

Esbelto gesto de tinta
Edificio de arena
Divisor sin resto

Arco progresivamente menguante
Sector de luna
              esculpido en el tiempo

Lenta catarata horizontal
Eco robado al viento

Rayo de Piedra Camuflado
Barco encallado
               en pleno vuelo
Rasgar de una guitarra en el silencio

Artificio por el que la materia se vence a si misma
Dulce maestria del hombre
sobre la naturaleza

Oficio deTender cauces para
la tierra. Venas para la marea.
Honesta tarea
de izar velas
               transparentes

Persecucion ardua
                  del puente

Valentia de Hacer el camino
al andar sobre el agua



domingo, 3 de junio de 2012

El año de la liebre, Arto Paasilinna

El año de la liebre es una gran novela es una sus 180 páginas y dentro de su simplicidad y comicidad de fábula. Cuenta la historia de Vatanen, un periodista sensacionalista harto de su trabajo, a lo largo de todo un año en el que su vida cambia por completo, desde el momento que tras atropellar una liebre en la carretera la adopta y se decide a dejar atrás su existencia convencional, su mujer y su trabajo en la ciudad. Desde ese instante y sin ninguna prisa sigue su camino por Laponia, despertando simpatía en cada pueblo y corriendo increíbles y divertidas aventuras, que le hacen enfrentarse a lo más terrible de la naturaleza, de la burocracia de la sociedad actual y de la estupidez humana. Con un tono ligero e irónico, y desde la salvaje candidez del personaje, pone sobre la mesa temas muy serios, completando una atractiva invitación a volver a la naturaleza y a la simplicidad.
Arto Paasilinna es un autor finlandés, con un humor original y desconcertante, de mucho éxito en su país. El libro está escrito en 1974, pero como todos los buenos libros no tiene fecha de caducidad. Espero leer y escribir sobre otros títulos del mismo autor: "Delicioso suicidio en grupo" entre otros, que ya estoy deseando leer.
Desde luego el año de la liebre es un libro recomendable, y demuestra, como reza la última línea, que a pesar de nuestro estado domesticado actual, con Vatanen - con el hombre, me permito añadir- no se juega.



domingo, 19 de febrero de 2012

Capilla y Vallejo, arquitectos













El viernes (17-02-12) tuvimos la suerte de asistir en Santander a una charla-recorrido por la trayectoria de los Arquitectos Virgilio Vallejo (Pucho para los amigos) y Conrado Capilla. El propio lugar del encuentro fue muy representativo ya que el Espacio Ricardo Lorenzo, sede cutural del Colegio de Arquitectos de Cantabria es obra de estos arquitectos.

Capilla y Vallejo tienen su esudio y enseñan en Pamplona pero tienen una unión fuerte con Santander y númerosos proyectos y propuestas lo demuestran a través de los años (Escenario Santander, Centro cultural Río de la Pila, Centro de interpretación Picos de Europa, viviendas unifamiliares y colectivas, etc).

Fue un ameno y apabullante recorrido por el ingente trabajo de estos creadores inquietos, perseverantes e incansables. Como ellos mismos dijeron, la arquitetura es una carrera de fondo, y como en todo en la vida "el que resiste, gana". De su concepción del oficio de arquitecto me llamó la atención su definirse "no como artistas de la arquitectura, sino como artistas de la construcción", asumiendo así el valor de la tradición constructiva, del hecho construido como resultado de una técnica, unos materiales y de unos procedimientos y con un objetivo funcional y económico, inseparable de la expresión artística y personal de su desarrollo formal.

Pudimos disfrutar ejemplos maravillosos de arquitectura como su personales casa unifamiliares, desarrollos lógicos de un proyecto (como el centro en las Bardenas reales o las oficinas en una fábrica de congelados), aventuras arquitectónicas (como el pabellón español en la Exposición Internacional en Tailandia), diseño de objetos (desde una silla de oficina a un lavabo) viviendas sociales ordenadas creando ciudad, actuaciones en el paisaje (rehabilitación de un vertedero o reordenación del río Guadalmedina en Malaga) y numerosas propuestas novedosas pero que forman parte de un discurso único que evoluciona ordenándose desde lo privado hacia lo público, con total lógica y rigor, pero siempre dando lugar a edificios y espacios llenos de belleza.

sábado, 18 de febrero de 2012

1Q84 (Libro 3) Haruki Murakami


El libro 3 de la novela 1Q84 cierra esta trilogía de Murakami que funciona como un sólo libro, pero que evoluciona según van pasando las páginas. Al inicio del libro 1 parece que estamos leyendo un thriller de intriga, con mujeres maltratadas, asesinatos, libros reescritos por un negro y misteriosas sectas; el libro evoluciona volviendose cada vez más personal y fantástico con la apárición de Fukaeri, la "Crisalida del aire" y la Little people. Cuando llegamos al tercer libro hemos interiorizado todos los elementos fantáticos de este mundo 1Q84 y la novela se vuelve más intimista y gira en torno al deseado reencuentro entre Tengo y Aomame, siempre unidos a pesar de encontrarse aislados cada uno en su situación, mientras siguen buscándose de forma casi estática. Un cosa pequeñita en el vientre de Aomame cambia todo y condiciona el desarrollo de la historia, para Aomame, y para la secta Vanguardia. Ante esta tensa situación casi estática dos elementos acechan a Aomame, el detective Ushikawa y el cobrador de la NHK. Pero lejos de ser dos personajes odiosos, nos sentimos cercanos a estos dos elementos oscuros. El deforme Ushikawa con su perseverancia y aguda inteligencia va estrechando el cerco en torno a Aomame a través de Tengo, y nos va ayudando a entenderlos y a entenderle. El misterioso cobrador de la NHK es el ajuste de cuentas con el pasado de Tengo, el último mensaje de su padre enfermo, su reconciliación.
El final del libro es una puerta de esperanza y un nuevo inicio para la historia, que una vez más lo acerca más a "Alicia en el país de las maravillas" que al 1984 de Orwell.
En cualquier caso una fantástica lectura y un inquietante mundo con reflexiones fundamentales sobre la vida, la paternidad, el destino, el amor y el equilibrio del bien y del mal en el mundo.

domingo, 15 de enero de 2012

Antonio López en Bilbao











La exposición que hasta final de Enero ha recalado en el Museo de Bellas Artes de Bilbao es una oportunidad inmejorable para acercarse a la obra de Antonio López García, el que para muchos es el pintor español vivo más importante.

Para mí ha sido un buen intento de intentar aprender y comprender las motivaciones detrás de sus obras. Esto es importante ya que otros artistas pueden pintar llevados por un impulso instantáneo, por un destello, un descubrimiento o un simple capricho del momento, pero cuando pintas un cuadro a lo largo de años, a veces decadas, de forma paciente, meditada, incluso obsesiva, las motivaciones tienen que ser otras.

No creo tampoco que Antonio López sea un hiperrealista, y que su único objetivo sea la representación totalmente fiel de la realidad, la copia. Creo que hay algo más trascendente en su obra y en su búsqueda, desde muy humilde punto de vista de profano, y admirador.

Antonio López pinta desde la observación de la realidad, en exteriores o interiores, pero no pinta de una fotografía, de una proyección (lo que nos puede parecer acostumbrados a la inmediatez como valor del mundo actual una obstinación estúpida). Pero parece ser que en esta observación directa, en presente, está la busqueda de una revelación, de una epifanía. Y los cuadros son una forma de desvelar esta revelación, de perseguir estos momentos de belleza que trascienden la realidad. El detonante puede ser cualquier cosa, la luz dentro de una nevera, el reflejo en un baño sucio, o el escenario de la ciudad a una hora determinada. Siempre en un intento de mejora, un impulso de perfección.

También la impresión es que Antonio López es un pintor clásico en la medida que es todavía un amante de la pintura y del arte, de su historia, del oficio, del acto artesano de pintar, esculpir, del trabajo de artista de una forma sublimada pero constante, sencilla, honrada.

Aprendo que nace en Tomelloso en 1936, es el hermano mayor, y debe su vocación de pintor a su tío también pintor con el mismo nombre. Sus primeras obras pintan a la familia y la familia es una constante luego en su obra. Impresionan sus dibujos a lápiz que captan cada detalle de su estudio, un tanto sordido y cochambroso. La perfección de las texturas del cristal, la cerámica, las baldosas... sólo con el lápiz. Resultan graciosas las anecdotas que rodean al tiempo pausado en que desarrolla sus cuadros, como a través de los años los alimentos de una cena familiar acumulan polvo sobre una mesa mientras los pinta de forma intermitente hasta que los huevos podridos casi son sólo aire. O las visitas de la modelo para pintar el desnudo en la bañera, durante días enteros dentro del agua (a lo mejor exagero). También impresiona como pinta usando la retícula, no sólo a la forma tradicional sino hasta el extremo de pintar pequeñas cruces blancas llevando a la realidad la retícula sobre un grupo de membrillos. Me gustan mucho los pimeros cuadros, terrosos, con una textura de pintura matérica, y detalles mágicos, platos que levitan en el espacio. También "La cama" me parece impresionante como combinación de bajorrelieve y pintura, de tratamiento clásico y a la vez intemporal.

Y por supuesto los paisajes de Madrid y de la Gran Vía, la ciudad, la luz y el cielo como protagonistas. Fruto de trabajo paciente a lo largo de años, en la misma estación, el mismo día, la misma hora, la misma luz. Este trabajo a lo largo de mucho tiempo, pero capturando un instante preciso, como atestigua la sombra detenida, la hora en el reloj digital (las 21:40 en el Paisaje desde Torres blancas), las obras en un momento concreto de ejecución. Como el total de los cuadros cuenta una historia, una jornada completa, el 1 de Agosto, en la ciudad. El día en que la luz cambia y la ciudad cambia, en cada instante.

Este último año hemos visto a Antonio López pintando en la Puerta del Sol, en mitad de la plaza un exterior, necesariamente del natural, expuesto a las miradas, con su atuendo humilde, y muestra la verdad de un artista tan ajena al valor del arte desde un punto de vista económico, al dinero, a las cotizaciones, a la fama, a lo efímero, que es una verdadera lección de arte, y de vida en la que hay muchísimo que aprender.


















































jueves, 8 de diciembre de 2011

1Q84 (Libros 1 y 2), Haruki Murakami



1q84 es un mundo que se desgaja de 1984, y que sin que apenas nadie lo note, forma una realidad diferente. Sólo Aomame parece darse cuenta, y teme compartirlo con nadie. Dos lunas en el cielo, como una señal inequivoca de que algo ha cambiado, y que sin embargo nadie parece ver.
Por su lado el prudente Tengo se embarca en una situación que escapa a su control atraido por la necesidad de reescribir "La crisalida del aire", la extraña historia escrita por la adolescente Fukaeri para desvelar al mundo lo que ocurre tras los muros de Vanguardia. 1q84, la novela de Haruki Murakami, refleja un mundo paralelo al nuestro diferente del opresivo 1984 de Orwell con su Gran Hermano vigilante, sin duda mucho más fantástico y próximo al país de las maravillas de Alicia, pero aún así lleno de peligros, y de oscuros poderes que también intentan reescribir la historia y controlar así el destino de los hombres.
La íntima y apacible soledad de los personajes de Murakami se ve turbada por la cruda realidad de una sociedad imperfecta que oculta mujeres maltratadas, grupos revolucionarios, sectas religiosas, desviaciones sexuales, corrupción y abusos, y unos higiénicos asesinatos que intentan enderezar el camino extraviado de un mundo absurdo.
En este mundo desembarca un elemento que desequilibra todo, la Little People, y desencadena una lucha entre el bien y el mal que protagonizan unos personajes solitarios, y casi marginales.
Es sin duda un libro inclasificable, con un sofisticado surrealismo que hace que desde situaciones y personajes "reales" vayamos cayendo poco a poco y de forma natural en una nueva subjetvidad, que con sutiles alteraciones da lugar a un universo fantástico. Este viaje quizás sea necesario, como la visita a la ciudad de los gatos, para recuperar hechos del pasado, superar obsesiones y caer en la cuenta de aquello a lo que estabamos destinados, y que nos define.

Es dificil decir ahora si el libro consigue lo que busca, llevarnos de este otro lado, o si en 1q84 se producirá el reencuentro esperado entre los predestinados Tengo y Aomame, ya que aún falta un final a la historia. En cualquier caso mantiene el interés a través de cada página, y no puedo esperar para empezar el Libro 3. Ya os diré si en mi opinión merece la pena el viaje.
Hasta ahora he leído otras novelas de Murakami (Tokio Blues, o Sputnik mon amour), que he disfrutado mucho por la fragilidad y cercanía de sus personajes, dulcemente atormentados, pero esta novela me ha sorprendido por la componente fantástica totalmente novedosa para mí, aún más unida a la atmosfera intimista y musical habitual de sus relatos. Aunque por lo que parece esta cualidad surrealista, así como los paralelismos con otros mundos de Alicia están presentes en muchas otras de sus obras. En cualquier caso una lectura totalmente recomendable.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Manos


Manos, el otoño es el lugar de las manos,
el calendario deshecho de los días no contados.

HOMBRE OFICINA














Tu, hombre, así ya solo
eres una oficina.
Eres un inmueble, un interés
a corto o largo plazo,
una inversión eres.

Siento como pesa en ti
una humanidad de días
y una historia de posesión de deudas,
que no los días de humanidad
y la posesión de las cotidianas historias
de ternura y dudas,
que echo en falta.

Tú, hombre, así ya solo
eres una oficina.
Eres una sombra que dobla el lomo
en cada escalón que busca
el entresuelo.
Y te sigue en el aire el rastro
de tu mal café con tu mala leche,
que cada mañana
te mantiene despierto.

Tú te subes cada mañana, peldaño a peldaño
al cuello de la camisa,
y vas arrastrando los pantalones
al desayuno, vas arrastrando
al metro los párpados.

Y cuando te desnudo ya a la noche,
veo los barrotes
de tu vertical vida necesaria
que me imploran a gritos desde abajo,
desde los salarios mínimos,
desde las conserjerías,
de los húmedos despachos
y los oscuros sótanos
en que se queda
tu humanidad.

Tu ser hombre y esclavo,
de los nuevos tiempos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Puente de las Llamas - Puente Juan José Arenas















Esta vez os presento un puente reciente, inaugurado en Mayo de 2011, y en el que he tenido el privilegio en intervenir desde la fase de proyecto en 2009 y en todos los mejores y peores momentos de su construcción. El puente es proyecto de Arenas & Asociados y el resultado de los esfuerzos de muchísima gente a los que quiero expresar mi reconocimiento y gratitud, y a los que no puedo nombrar aquí uno por uno. El puente ha recibido el nombre de Juan José Arenas, que es el mejor representante de todos ellos. Juan José ha sido nuestro maestro en el oficio de diseñar y construir puentes, pero sobretodo un ejemplo de trabajo, perseverancia, exigencia, integridad y sensibilidad, uniendo el humanismo a la precisión y la técnica necesaria en ingeniería estructural, en lo que el llamaría "arquitectura estructural". Este puente es un buen reflejo de él, por su entereza, esbeltez y elegancia, y por haber superado momentos dificiles durante su ejecución.
El puente es un arco intermedio de 102 m de luz y tablero de 24 m de ancho que une la carretera de entrada a Santander hacia el Sardinero (S20) con la universidad en la Avenida de los Castros a través de la nueva Bajada de Polio. El puente salva el fondo de la Vaguada de las Llamas en el que el Parque Atlántico se extenderá en el futuro. En el diseño es fundamental su integración en el parque, su correcta inserción en escala sin interrumpir visualmente el parque. El puente es una estructura integramente de hormigón blanco de alta resistencia en la que se ha utilizado hormigón autocompactante en el arco y pies inclinados. El tablero soporta dos calzadas de dos carriles, aceras de 2.4 m y un carril bici central que pasa a través del arco. El arco soporta el tablero mediante péndolas de acero inoxidabe. Una vez bajo el tablero el arco se convierte en dos pies inclinados que continuan bajo el terreno hasta su apoyo en la roca sana a unos 9 m de profundidad y en la vertical de los apoyos en estribos. El arco se biarticula con rótulas en los pies inclinados a 81 m de separación entre ellas. El tablero es un cajó de hormigón pretensado con voladizos de 9 m materializados con unas piezas prefabricadas de 14 ton de peso, con una apertura aligeramiento inferior para iluminar el fondo del parque.
Os animo a cruzar el puente y sobretodo a disfrutarlo desde el fondo del Parque durante el día y también durante la noche, y descubrir la iluminación nocturna de la calzada, del arco y del fondo del tablero.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Carlos

Cuando apareció Carlos por primera vez, lo hizo sentado en un asiento de un tren de cercanías, repitiendo el mismo trayecto cada mañana sin importar camino de qué destino. Porque como personaje, Carlos, existía sólo en el lapso de tiempo del trayecto, y el conjunto de todos estos intervalos, de duración idéntica, puestos uno tras el otro, eran una eterna espera camino de algo aún por alcanzar, que era al fin y al cabo, la vida de Carlos.
Desde un primer momento apareció mirando a una joven, como desprovisto de partida de nada propio. Contemplaba a otra pasajera del tren que leía atentamente una novela. Para mí, como para Carlos, aquella joven carecía de un nombre, de una identidad aparte de su aspecto, y del hecho de que leía invariablemente cada mañana, con igual interés que paciencia.
Mientras para mí el interés estaba en Carlos, mi personaje apenas por nacer, él se interesaba por la joven lectora, que por su parte no tenía ojos sino para su libro, y mi búsqueda de un argumento literario se retiraba encarcelada como por algún tipo de emboscada del azar en las páginas de aquel libro, por supuesto en blanco, viajando en el interior del vagón de un tren de cercanías cualquiera. Preso dentro del círculo cerrado de los intereses imaginarios creados entre unos personajes incompletos, que por alguna razón desobedecían a mi voluntad.
Ocurrió, que al mismo tiempo que crecía mi interés por lo que aquel libro vacío pudiera esconder, a la vez que perseguía en él el camino que pensaba habría de llevarme a mi historia, Carlos se interesaba también más y más por el libro, pero por razones bien distintas. Para Carlos el libro se convirtió con las horas acumuladas de trayecto, en la llave para llegar hasta la joven lectora. La novela era a la vez el objeto en que se centraba la atención de aquella chica, y el total de su vida mientras leía. Así que si Carlos deseaba su atención, si deseaba entrar en su vida, debía ser a través del libro.
Durante días intentamos sin éxito Carlos y yo asomarnos por entre las manos de la joven a las líneas del texto transparente, acertar a distinguir el título escrito sobre la portada, o el nombre de un autor inexistente. Pero todo el esfuerzo fue en vano, y la historia hubiera quedado en esto si no hubiera sucedido, semanas después, algo insólito. Una mañana, llegando la parada en que la joven descendía cada día del tren y se difuminaba con ello su existencia de personaje sobre el andén, dejó olvidado en un descuido el libro sobre su asiento, dirigiéndose a la salida. Carlos que lo vio, se levantó apresuradamente, lo recogió y salió corriendo tras de ella. Cuando Carlos llegó hasta la compuerta, era ya demasiado tarde, ella había desaparecido entre la multitud que bullía como por primera vez al abandonar los vagones, y las puertas se cerraban a la espera de que el tren reanudara la marcha. A la momentánea desilusión, se sobreponía una novísima realidad, un inesperado panorama abierto. Repentinamente para mí y para Carlos nacían dos historias, dos vidas por descubrir: la existencia más allá del tren, antes y después del trayecto, fuera de la frontera de sus compuertas; y la vida contenida en el libro en sus manos, que se escribía insospechadamente sobre sus páginas en blanco. Carlos tomó conciencia de esta nueva realidad, aspiró brevemente, y con un gesto detuvo las puertas que se cerraban y saltó al andén, justo en el momento que el tren comenzaba a dar sus primeros pasos. Empezaba así al fin esta historia. Carlos corriendo tras la joven lectora, con las líneas del libro hallado palpitando, recién nacidas, como un tesoro entre sus manos.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Las Termas de Vals, Peter Thumtor
























Las Termas de Vals son un Proyecto de Peter Thumtor, arquitecto suizo (Basilea 1943), y premio Pritzker de Arquitectura 2009.
Las termas forman parte del complejo de un Hotel Spa preexistente, en el pueblecito de Vals en el medio de las montañas al Este de Suiza, cerca de Chur (donde Peter Thumtor tiene su pequeño estudio). Las termas abrieron en 1996, formando un espacio fundamentalmente subterráneo escavado en la roca, con una cubierta plana ajardinada en la parte superior que pasa a formar parte de la terraza del Hotel. Esta roca es la inspiración y elemento fundamental de las termas, para las que la cuarcita de color gris plomizo local se convierte casi en el material único en suelos y paredes. La roca se dispone en líneas horizontales formando un perfil estratigráfico con las formas y los cortes ortogonales de una cantera, y en grandes losas en suelos y piscinas con un sorprendente tacto suave agradablemente cálido.



Esta asociación de piedra y agua, emergiendo de la montaña y formando parte de la montaña inspira la sensibilidad del autor de “Atmosfera”. (Por cierto una muy recomendable lectura, con las reflexiones del autor en una aproximación a la arquitectura desde las sensaciones)



“Mountain, stone, water – building in the stone, building with the stone, into the mountain, building out of the mountain, being inside the mountain – how can the implications and the sensuality of the association of these words be interpreted, architecturally?” Peter Zumthor



Pero las termas de Vals son sobretodo una experiencia sensorial y un juego arquitectónico. Cuando recorres las distintas salas y piscinas que las componen por primera vez no tienes un recorrido marcado ni ninguna indicación que te lleve a uno y otro lugar, sino que deambulas siempre tras la vista de un paisaje o una visión que se oculta o se muestra de manera muy estudiada. Te dejas llevar por los juegos que propone el autor atraído en la oscuridad por la luz bajo el agua, por un rincón en penumbra, por una esquina que oculta un recoveco apacible, por el espacio del otro lado de un paso angosto. Cuando experimentas la grandeza de las montañas desde la piscina exterior, u oyes tu propio eco en los altísimos techos de una pequeña piscina en la que flotan cientos de pétalos desprendiendo un suave aroma y dotando al agua de un tacto oleoso, involuntariamente te has dejado llevar a un mundo místico paralelo lejos de tus rutinas y tus preocupaciones sin importancia.



Desde el fondo de esta caverna la luz se filtra por aperturas en la cubierta de hormigón durante el día, mientras que por la noche sólo emerge del fondo de las propias piscinas iluminadas, y apenas puedes adivinar las montañas nevadas en la profunda oscuridad del paisaje. Es especialmente recomendable visitar las termas de día y también de noche (sólo las noches de jueves y domingos, consultar la página del hotel). La estancia es bastante cara pero sin duda merece la pena, si se aprovechan los baños, a poder ser en buena compañía. Las termas son inevitablemente un peregrinaje de arquitectos, pero también una curiosa mezcla de viajeros, millonarios, montañeros, estudiantes y amantes de la tranquilidad o la buena arquitectura.


Llaman también la atención por contraste con la relajante y oscura atmosfera de las salas y piscinas de piedra, los cambiadores de ambiente recargado en madera y cuero rojo, o las asfixiantes saunas de vapor de aspecto industrial, así como los neones azules que marcan la entrada, y que contribuyen a una arquitectura totalmente personal e intimista, más próxima a la creatividad y el espíritu desenfadado de la movida madrileña que al star system de la actual arquitectura internacional de masas.

domingo, 23 de octubre de 2011

Chema Madoz

Chema Madoz (Madrid 1958) es un fotografo español de gran popularidad y reconocimiento, Premio Nacional de fotografía en 2000.

Su obra fundamentalmente en blanco y negro, está a medio camino entre el surrealismo y la poesía visual y conecta con Joan Brossa y otros autores no sólo del mundo de la fotografía, sino también de la pintura, la poesía, la escultura o la instalación, pero sobretodo es una fotografía de objetos, de ideas y de juegos visuales que apelan a la imaginación, a la reflexión y muchas veces a la ironía y el humor.

La simplicidad de sus imagenes las hacen próximas a muchos públicos diferentes, lo que permite que "lleguen" con facilidad, sin restar un ápice del valor artístico de su imagenes ya que no hay nada más dificil que alcanzar esta simplicidad sintética y simbólica.

Ya desde que en 1996 recortamos una foto suya con anzuelos en el tallo de una rosa para pegarla en el collage en el que convertimos nuestra orla de COU, y tras los posteriores hallazgos de sus fotos en portadas de libros de poesía, en galerías de arte o en el Reina Sofía, Chema Madoz es uno de mis artistas favoritos.

Espero que disfrutéis de sus imagenes delicadas, perplejas, engañosas, lúdicas y siempre maravillosas.























El Violín Negro de Maxence Fermine



El violín negro es otra lectura breve recomendable para agendas ocupadas y horarios ajetreados que apenas dejen unas horas para disfrutar de un buen libro.

Maxence Fermine es un escritor francés relativamente joven (nació en el 68), que se dio a conocer con Nieve en en 1999 (traducido al español en 2001).

Sus libros poseen un estilo delicado y minimalista y se ambientan en escenarios históricos de epocas o lugares remotos que colaboran a una atmosfera mágica e irreal.

En Nieve, la prosa breve y lírica estaba totalmente conectada con la poética sútil del haiku japonés, acercándonos a su ambientación y oriental y convertiendola en una auténtica novela zen.

Si bien creo que por esta razón Nieve me gustó más, el Violín Negro es también totalmente recomendable.

En este caso la acción transcurre en torno a la música entre francia e Italia, en concreto Venecia, a finales del siglo XVIII. Los protagonistas son un violinista y compositor (Johannes Karelsky), niño prodigio venido a menos persiguiendo su gran opera como la composición de una vida, y un misterioso luthier (Erasmus), heredero de los secretos de Stradivarius. Una noche Erasmus no puede evitar revelarle la historia que hay detrás del misterioso violín negro, una historia de amor trágica y fascinante.

La historia es sin duda evocadora y recrea sensaciones musicales y artísticas con belleza en la atmosfera mágica de la noche Veneciana, alertando del peligro que se esconde tras la inalcanzable busqueda de lo sublime en el Arte, tan inalcanzable a veces como la perfección de un amor idealizado.

La crítica quizás sea la inverosimilitud de unos personajes alejados de la realidad como consecuencia del formato de cuento escogido, y la falta de profundidad de un relato que se queda algo corto, aunque en realidad resulta más interesante por lo que calla, y nos deja adivinar, que por las líneas escritas en el texto.

Puente arcoiris